Respuesta rápida
El dolor de ojos en niños puede deberse a irritaciones leves, infecciones, alergias, cansancio visual o lesiones. Algunas señales, como dolor intenso, cambios en la visión o sensibilidad a la luz, requieren una valoración médica oportuna.
¿Por qué le puede doler un ojo a un niño?
El dolor ocular en niños puede tener distintas causas. Aunque muchas no son graves, es necesario revisar el ojo para identificar correctamente el origen de la molestia.
Cuerpo extraño
Una pestaña, arena, polvo u otra pequeña partícula puede irritar la superficie del ojo.
Conjuntivitis
Puede ser causada por un virus, una bacteria o una alergia y acompañarse de enrojecimiento o secreción.
Orzuelo
Es un pequeño bulto rojo e inflamado cerca de las pestañas que puede causar dolor o sensibilidad.
Alergias
El polvo, las mascotas o el polen pueden causar comezón, irritación y ojos llorosos.
Cansancio visual
El tiempo prolongado frente a pantallas, las tareas o la lectura continua pueden generar molestias.
Golpe o lesión
Un traumatismo puede ocasionar dolor, hinchazón, irritación o cambios en la visión.
Cada una de estas causas requiere una atención diferente. No es posible determinar con certeza qué está sucediendo sin que un especialista revise el ojo de tu hijo.
La señal de alerta que todo padre debería conocer
El dolor no debe analizarse de manera aislada. También es importante observar si aparece acompañado de enrojecimiento, sensibilidad a la luz o cambios en la visión.
Agenda una valoración
Es recomendable consultar al oftalmólogo si tu hijo presenta alguna de estas señales:
- Enrojecimiento persistente en el ojo
- Sensibilidad a la luz o dificultad para mantener el ojo abierto
- Cambios en la visión, como ver borroso o taparse un ojo
- Dolor que no mejora o que aparece repetidamente
Busca atención inmediata
Busca atención médica de inmediato cuando el dolor aparezca acompañado de:
- Dolor muy intenso o repentino
- Cambios súbitos en la visión
- Sensibilidad extrema a la luz
- Secreción abundante
- Un golpe o accidente en el ojo
- Náusea o vómito
¿Y los remedios caseros? Lo que necesitas saber antes de intentarlo
Es normal buscar algo que alivie a tu hijo mientras decides qué hacer. Sin embargo, no es recomendable utilizar remedios caseros para tratar el dolor de ojos en niños.
Muchas causas se parecen por fuera, pero requieren tratamientos diferentes. Algo que parece ayudar en un caso puede retrasar el diagnóstico correcto o empeorar una infección que necesita atención específica.
Los tejidos alrededor del ojo de un niño son especialmente sensibles. Lo más seguro es que un especialista determine qué está sucediendo antes de aplicar gotas, ungüentos o cualquier otro producto.
Dolor de ojos y fiebre: una combinación que no debe esperar
Si tu hijo presenta dolor de ojos y fiebre al mismo tiempo, esta combinación merece atención pronta. La fiebre puede ser una señal de que existe una infección activa en el cuerpo.
Cuando aparece acompañada de síntomas oculares, es importante que un profesional de la salud valore si ambas molestias están relacionadas.
Mientras consigues la cita: qué sí puedes hacer
Estas medidas pueden ayudar a que tu hijo esté más cómodo mientras llega el momento de la valoración.
Qué puedes hacer
- Evita que se talle o se toque el ojo con las manos.
- Mantenlo alejado de pantallas si la luz le provoca molestias.
- Reduce la exposición a luces muy intensas.
- Si utiliza lentes de contacto, retíralos.
- Solicita una valoración con un especialista.
Qué debes evitar
- No apliques gotas o ungüentos sin indicación médica.
- No utilices productos caseros en el ojo.
- No presiones ni frotes el área afectada.
- No intentes retirar objetos incrustados.
- No esperes si aparecen señales de alarma.
Cuándo acudir de inmediato
Algunas señales no deben esperar a la siguiente cita disponible y requieren buscar atención médica con rapidez.
- Dolor intenso: aparece repentinamente o aumenta rápidamente.
- Cambios en la visión: ve borroso, doble o deja de ver correctamente.
- Sensibilidad extrema a la luz: no puede mantener el ojo abierto en ambientes iluminados.
- Secreción abundante: aparece enrojecimiento acompañado de lagañas o secreción.
- Golpe o accidente: el dolor comenzó después de una lesión en el ojo.
- Náusea o vómito: aparecen junto con la molestia ocular.
Una valoración oportuna ayuda a proteger la visión de tu hijo
Durante la infancia, la visión todavía se encuentra en desarrollo. Detectar y atender oportunamente cualquier problema ocular puede hacer una diferencia importante.
En RetimediQ contamos con oftalmología pediátrica especializada en Mérida para acompañarte desde la primera valoración hasta el seguimiento que tu hijo necesite.
Fuentes consultadas para este artículo
- American Academy of Ophthalmology (AAO) “10 problemas oculares infantiles que los padres nunca deben ignorar”
- Aguilera Z. P. y Chen P. L. “Eye Pain in Children”, Pediatrics in Review, American Academy of Pediatrics (2016)







